Bajo tu amparo
La oración a María más antigua que se conoce, hallada en un papiro egipcio de hacia el siglo III. Ya entonces los cristianos se acogían a su amparo en los peligros — y las palabras no han cambiado desde entonces. Quien la reza se une a una cadena de diecisiete siglos de confianza.
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios; no deseches las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien, líbranos de todo peligro, ¡oh siempre Virgen gloriosa y bendita!