Dolorosos
2º Dolorosos: La Flagelación del Señor
Jesús es azotado atado a la columna.
Mt 27,26
Es atado a una columna y azotado hasta que la carne queda desgarrada. El cuerpo que el Verbo creó es quebrantado ante nuestros ojos. Por sus llagas fuimos sanados, había dicho el profeta. Meditamos sobre el precio de la misericordia, sobre cada herida que el mundo soporta, y sobre un amor que no retrocede ante el látigo.